Todo fluye cuando menos te lo esperas, cierras los ojos y caes hacia atrás esperando que alguien te recoja y sueñas con que lo hacen mientras caes irremediablemente en una ruleta rusa donde solo hay una bala y lo más probable es que no te toque a ti. Lo más probable es que amanezca el día siguiente como una flor que se abre y sonrías al mundo porque todo ha salido bien, porque la fortuna está de tu lado por una vez en la vida y todo funciona por si mismo, todo es como una respiración automatizada de movimientos que nos lleva a lo desconocido, pero me va a gustar ser tan poderoso que pueda decidir, tan poderoso que caiga libre con el tiempo en contra y despierte con todo controlado, me va a gustar sentir otro yo, un yo que conozco de mis cuentos, de mis historias, de mis sueños. Es momento de salir descalzo a pasear de madrugada y sentir el aire fresco que golpea mi cara sin nada que reprocharme porque estoy limpio, la fruta esta madura y hay que recogerla antes de que caiga al suelo. He dejado atrás montones de cadenas oxidadas olvidadas en el suelo como pedazos de ropa esparcidos en la habitación y no pienso recogerlos, solo tengo que esperar sentado a que desaparezcan como los charcos después de la tormenta, se que saldrá el sol y viviré de nuevo.

<< Home