23 d’octubre 2005

Ya he llegado a una conclusión sobre cual es el motivo de mi dolor, debería haberlo descubierto antes pero me he resistido con todas mis fuerzas a darme cuenta, hasta ahora, que he caído rendido, que no paro de caer en el abismo de mi tristeza interior, en un vacío donde sólo existe tu nombre, donde sólo habita un pensamiento de ti, una ilusión de tu sonrisa y un te quiero olvidado que aun se escucha en el fondo. Estoy cayendo, voy a buscarlo y no paro de caerme encima de la misma mierda diaria, no cesaré mi descenso hasta que escuche un último te quiero, un nuevo te quiero que no quiero que cese de sonar. He inventado un vacío infinito donde nunca se apagará tu voz ni tu recuerdo, pero como duele recordarte, como me mata mi corazón en silencio, roto, triste y melancólico. Como me encadenan tus recuerdos y las palabras bonitas que ya no puedo decirte, o las palabras bonitas que te digo sin mover los labios, pero grito a los 4 vientos en mi pensamiento. He descubierto que es lo que me duele tanto y no me deja vivir, he descubierto que te echo de menos.

18 d’octubre 2005

Ya no existe ni un solo momento en que no piense en ti. Lentamente estoy dejando de ser persona y me estoy convirtiendo en un pensamiento, un pensamiento que nace de mi corazón y que invade todo mi cuerpo hasta convertirse en ti. Es como si la rosa que siempre fuiste hubiera dejado una semilla en mi pecho, pero ya se ha hecho mayor, ya no tiene espacio para vivir y sólo le quedan dos opciones. O sale para seguir creciendo y expulso todo lo que tengo dentro o no la dejo salir y muere para siempre en el olvido y en el recuerdo de su grandeza. No puedo con todo solo, me siento como si estuviera expulsando los últimos grados de una fiebre de 5 años, ya queda poco por sudar, ya solo queda la soledad.

Me siento como jamás me habia sentido antes, pero ya me habia sentido así. Es una nueva sensación y muchas sensaciones conocidas al mismo tiempo. Todas estan juntas. Todas me apretan en el pecho y exprimen mi corazón fabricando zumo de soledad. Tengo ganas de gritar y expulsarlo todo en millones de lágrimas.