28 de novembre 2005

Las hojas secas caen al suelo, con su color antiguo inundando de vejez el jardín. Pisadas por zapatos que les roban su color con sus suelas estampadas de crujidos, atropelladas por coches que las amontonan en aceras de hojarasca dorada a ambos lados de la carretera. Empapadas bajo diluvios de agua fría, nada las atraviesa en su sequía. Nadie se acuerda de las hojas secas cuando llega el verano, ¿a dónde van a parar? ¿Cuándo desaparecen? Sin crujir, sin gemir, sin hacer ruido se alejan del tiempo y la distancia, como nacieron, verdes en sus áticos con terraza, en su mirador de bosques, de rios, de asfalto con sus nervaciones elásticas de vida. Que triste es ver caer una hoja del cielo, resistiéndose a la caída en intentos inútiles de planeo, en una larga agonía que las deja frágiles en el suelo, rendidas a la suerte, vencidas y agotadas. Que triste es ver caer un sueño.

26 de novembre 2005

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.
Capítulo 7 - "Rayuela", Julio Cortázar

17 de novembre 2005

Pienso apagar tu luz de luciérnaga un día de estos, sólo tengo que encontrar el interruptor. Seguro que es uno de esos interruptores que cuando los pulsas hacen un ruido horrible que retumba por toda la casa, y todos se dan cuenta de que has apagado la luz, que la luz se ha escondido unas horas hacia dentro de las paredes y sólo volverá a salir con otro ruido estruendoso y gigante. Un entierro en un clic y un nacimiento en el siguiente. En mi cuerpo pared tengo escondida la luz mas cegadora y alegre jamás vista, un día de estos cuando apague tu luz de luciérnaga se encenderá mi luz de luciérnaga reina y brillaré por mi mismo y nada podrá apagarme.

16 de novembre 2005

Cuando empiezo a estar mejor me da vértigo, es como subir una escalera que nunca se acaba con los ojos vendados y de espaldas, no quiero verte y sé que si abro los ojos te encontraré en cualquier excusa y volveré al principio de la escalera, con la venda en la mano, dándome la vuelta. Hay heridas que no dejan cicatriz y tu no serás una de esas, las cicatrices nunca se marchan, las puedes tapar o disimular, puedes olvidarlas unos dias, pero siempre te las vuelves a encontrar cuando menos te lo esperas. Aunque tú tardarás tiempo en cicatrizar, las heridas se deben dejar curar y yo no paro de abrirla cada vez que creo que te olvido. Es algo que no puedo evitar, no quiero que cierre la herida, no quiero olvidarte, por que mientras esté abierta me acordaré de los sueños, de las playas, de las estrellas, de las velas y del vino... me acordaré de todas las cosas y volaré por encima de ellas de nuevo por que el sentimiento seguirá vivo. No puede cerrarse la herida, por que jamás volverá a abrirse, y quedarás atrapada, enterrada en la distancia, escondida sin nadie que te busque, transparente, dormida, hundida. No quiero que se cierre la herida, mientras este abierta viviré de nuestros recuerdos, saldré a pasear por las tardes, te apretaré en un abrazo y no te soltaré, te miraré durante horas sin pestañear, casi sin respirar, invernando en tu imagen de estrella y flor, de luna llena en el mar, de aroma de melocoton en brisa divina. Será cuestión de tiempo llegar al final de las escaleras, aún no veo el último escalón, seguro que vuelvo a caer.

14 de novembre 2005

Tus manecillas de reloj dibujan soles sobre un palo de piruleta de caramelo de lágrima que abraza el viento aliento de tu recuerdo, atrapan naranjas y fresas en puñados con risas infantiles,
cruje mi tiempo como cucarachas oxidadas de amor bajo suelas de zapato.

Las heridas cicatrizan en imágenes que no puedo olvidar, huelen a rancio aroma de besos caducados, fermentados que escuecen como un ruido que no se va, que emmudece la vida para siempre hasta que me duermo y vuelvo a vivir ayer, entre sonrisas mudas y sorbos de batido.

08 de novembre 2005

A solas con mi persiana-párpado,
subiendo, bajando, realidad, recuerdo...
Suspiro de olas llegan a la orilla,
olas que desaparecen si suspiras.
Mi estrella soleada llama a la puerta
con diminutos golpes de sueño,
bajando en un no-subiendo,
en un me rindo pintor de cuentos.
Ya han caido mis patas de cienpies,
esta noche no voy a despertar
azul polar me viene a buscar,
ya puedo invertarte otra vez.

07 de novembre 2005

El piano llena de música espuma la soledad de mi sequía, que ansia la tormenta lenta en el tiempo de los seres perfectos, fríos, grises, sucios de silencio que no entiendo. En el sótano de la vida guardo la lluvia y la tormenta de las historias que no quiero recordar, y sólo el recuerdo las dejará escapar, sólo la tristeza que no puedo borrar. El rojo ha muerto y quiere ser negro, para siempre una luz apagada, un cuarto sin ventanas, unos ojos pintados en los párpados de unos ojos cerrados. La ceguera aguanta los golpes de la mañana, no despierta por si no te encuentra, no despierta, dolor piedra la espera.

06 de novembre 2005

Últimamente sólo escucho canciones bonitas, todas son preciosas por que me recuerdan a tí, todas son tristes por que ya no estás. Y es que como dice El Chico con la Espina en el Costado "si tiene que haber futuro, que sea como ayer". Por que caminar hacia delante si lo que dejas atrás es lo mejor que nunca te ha pasado, por que voy a querer marcharme del paraiso. Quiero ver tus ojos de nuevo cada dia, darte un beso dulce en los labios durante unos segundos, necesito levantarme sabiendo que te tengo a mi lado o seré un fracasado eternamente. Echo de menos mirarte y ver que me quieres y ahora quiero recordarte a todas horas con esas canciones que hablan de ti

01 de novembre 2005

Que bonita es la felicidad, pero que lejos se va cuando la echamos de menos. ¿A dónde irá? ¿Estará en algún lugar mejor que a mi lado? Sólo pido que haga una visita de vez en cuando o que me diga donde vive que iria a merendar todas las tardes con ella.

INTENTOS DE COLOR
Siempre que me pueda dibujar
sobre un naranja impar,
como un sueño que no tiene dueño,
voy tejiendo tres intentos de color.
Sólo soy un bicho de cristal,
sólo soy de luz piramidal
que se pierde cuando no se mueve
y se siente un pez luna en tu interior,
cuando un dia sin sol entre en tu habitación...
Sólo soy de cera y de papel,
sólo soy lo que no quiero ser,
y no entiendo cómo es que el tiempo
va tejiendo mis intentos de color,
cuando un día sin sol entre en tu habitación...

MAGA

Alguien deberá rescatarme de las profundidades en las que me encuentro. Ahora ya se que ella no vendrá a por mi, por que se marchó para ser mejor y lo ha conseguido. Nadie camina hacia atrás y ella tampoco. Llevo cerca de 3 meses cayéndome y no he parado ni un segundo de pensar en ella, creo que eso no ayuda, pero no se vivir de otra manera, no se vivir sin verla en cada cosa que hago. La recuerdo en todas las cosas, ella aparece constantemente mientras yo desparezco y me olvido de mi mismo. Me he olvidado tanto de mi que mi corazón ya no existe, no soy capaz de mostrar sentimientos y yo no quiero ser frío. Pero es que mi corazón palpita en luces de neón su nombre a todas horas ¿cómo voy a sobrevivir así? si mi corazón que me da vida me la quita en cada pulsación. ¿Cómo voy a olvidarme de ella? si yo quiero vivir y ella es la vida para mí.